Fornacalia, el festival de la fertilidad

En la primera quincena de febrero se celebraban en Roma las Fornacalia,
fiestas en honor de la diosa Fornax, encargada de los hornos y del secado del cereal.

horno

Nuestros antepasasados sembraban y cosechaban escanda y era lo que ofrendaban a Fornax elevada a la categoria de diosa. Los campesinos felices de contar con Fornax, le suplicaban que les diera buenas cosechas.

La fiesta consistía en unas ofrendas ante el horno adornado con guirnaldas, seguido de una comida en familia, en la que la harina era el elemento principal y en la que lo habitual era pan de cebada, tortas de escanda y frutas en sencillos cestos y platos de barro, sin ostentaciones. Fuera del ámbito familiar la fiesta tenía como objeto la purificación de los campos, ante la próxima siembra.

La explicación al hecho de lo sagrado del horno nos llega del sentido último de la fiesta ya que es, una acción de gracias por la cosecha, pero también una exaltación de la fertilidad de la Madre Tierra.

El símbolo principal representado por el horno, con ese carácter sexuado que se le otorgaba, era la mujer. Ella era la que producía en su “horno” interno ese pan o pastel que constituye la vida humana y que ha quedado patente en la palabra alemana Mutterkuchen, placenta en castellano, “el pastel (Kuchen) de madre”. El término placenta, en latín designaba un pastel plano, y pasó a nombrar por su semejanza en la forma, al órgano efímero que relaciona estrechamente al bebé con su madre y que atiende las necesidades de respiración y nutrición del feto durante su crecimiento en el útero materno.

El valor semántico de la palabra horno ha sido considerada muchas veces como un eufemismo genital. Así, en catalán, tanto forn como boca de forn designan el sexo femenino, y por ejemplo en inglés la expresión she has a bun in the oven, es decir, «ella tiene un bollo en el horno» se entiende como «ella está preñada». Así también la palabra fórnix, denomina una de las partes del fondo de la vagina. Además existe una relación evidente entre la palabra fornicación y fornicalia.

El pan en el horno es el niño en el útero, y la vasija hecha de la materia de la Madre Tierra, cocida en el horno, destinada a convertirse también en oscuro recipiente, es la misma mujer, y por eso solía muchas veces tener la misma forma.

utero

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